Certificada organica. Por qué la fuente realmente importa?

Desafortunadamente, si no tiene cuidado con el origen de su espirulina, toda su bondad potencial puede verse comprometida debido a la contaminación de metales tóxicos, BMAA, microcistina, herbicidas, pesticidas y otras toxinas dañinas.

Por ejemplo, la espirulina cultivada en Japón puede haber absorbido la radiación del desastre nuclear de 2011 en Fukushima, y ​​es posible que parte de la espirulina cultivada en China esté contaminada con plomo, mercurio y arsénico.

También es importante asegurarse de que su espirulina no haya sido cultivada en agua salada (de mar), ya que puede absorber niveles nocivos de yodo del océano. Y para complicar aún más la situación, la espirulina cultivada convencionalmente puede haber absorbido todo tipo de pesticidas y fertilizantes químicos dañinos, sin importar de qué parte del mundo provenga.

La nuestra es certificada organica, cultivada bajo cerros, en los Andes. La calidad importa.